Cólico lactante a domicilio

Entender qué le pasa

Reflujo o cólicos en bebés: cómo diferenciarlos y cuándo buscar ayuda

Reflujo y cólico del lactante se confunden porque los dos cursan con llanto. Cómo distinguirlos por los síntomas, qué es el reflujo silencioso, qué ayuda en casa (sin cojines ni posturas inseguras) y cuándo ir al pediatra.

Por Carmen Ortiz Gallego, fisioterapeuta colegiada nº 3917Publicado · Actualizado

En resumen

El reflujo se nota alrededor de las tomas: regurgita (o no, si es silencioso), arquea la espalda, llora al tumbarlo y se calma en vertical. El cólico se concentra al final del día, con piernas encogidas y tripa dura, en un bebé que el resto del día está bien. Pueden ir juntos, y a menudo van. Ir al pediatra si no gana peso, vomita con fuerza o rechaza las tomas.

Por qué se confunden tanto

Porque las dos cosas cursan con un bebé que llora mucho y que está incómodo, y porque un bebé de un mes no puede decir dónde le duele. Además, se solapan en el tiempo (los dos son típicos de los primeros meses) y se empeoran mutuamente: el llanto del cólico aumenta la presión abdominal y favorece el reflujo; el ardor del reflujo hace que trague aire y llore, y eso aumenta los gases. Aun así, hay diferencias claras si sabéis qué mirar.

Qué es el reflujo en un bebé

El reflujo gastroesofágico es que parte del contenido del estómago vuelve hacia arriba, al esófago, porque el esfínter que los separa es todavía inmaduro y porque el bebé pasa mucho tiempo tumbado y su dieta es líquida. Es fisiológico: la mayoría de los bebés regurgita algo y está estupendamente ("regurgitador feliz"). Hablamos de reflujo que molesta cuando produce llanto, rechazo de tomas, arqueo o mal descanso. Y hablamos de enfermedad por reflujo cuando además compromete el peso o causa complicaciones; eso lo valora y trata el pediatra.

Reflujo silencioso: el contenido sube pero no llega a salir por la boca, así que no veis regurgitación. Se nota en otras cosas: muecas de dolor tras las tomas, hipo muy frecuente, tos o carraspeo, estirar el cuello, llorar en cuanto lo tumbáis. Es el que más se confunde con el cólico.

Qué es el cólico del lactante

Episodios de llanto intenso, prolongado y difícil de calmar, que empiezan y terminan sin causa aparente, en un bebé sano que come y gana peso. Aparece entre la segunda y la tercera semana, tiene su pico hacia las seis semanas, y se va solo hacia el tercer o cuarto mes. Casi siempre al final de la tarde. Lo desarrollo en la guía completa del cólico.

Las diferencias, una a una

ReflujoCólico del lactante
CuándoDurante o justo después de las tomas, a cualquier hora del díaConcentrado al final de la tarde y primeras horas de la noche
Relación con la comidaMuy clara: empeora al comer y al tumbarlo despuésPoca: puede llorar aunque haya comido bien hace rato
PosturaArquea la espalda, estira el cuello, se calma en verticalEncoge las piernas contra la tripa, se pone rígido
Otros signosRegurgitación, hipo, tos, atragantamiento, a veces rechazo de la tomaTripa dura e hinchada, puños cerrados, cara roja, gases
Cómo está el resto del díaPuede estar molesto tras cada tomaNormalmente bien, feliz, hasta que llega "la hora"
DuraciónPuede persistir hasta los 6-12 meses, mejora al sentarse y con los sólidosDesaparece hacia los 3-4 meses

¿Puede tener las dos cosas?

Sí, y es muy frecuente. En mi consulta a domicilio veo muchos bebés con cólico y algo de reflujo. Uno no causa el otro, pero se alimentan mutuamente. Por eso en la primera sesión valoro las dos cosas: cómo come y qué pasa después de la toma (reflujo), y cómo está la tripa y qué pasa por la tarde (cólico). Y trato lo que hay: el Método Rubio para la tensión abdominal y los gases (lo que además reduce la presión sobre el estómago), y pautas de tomas y posturas para el reflujo.

Qué ayuda en casa (y qué no)

Para el reflujo

  • Vertical 20-30 minutos después de cada toma, en brazos o porteado.
  • Tomas algo más pequeñas y frecuentes, sin forzar cantidades.
  • Pausas durante la toma para expulsar el aire.
  • Revisar el agarre: si traga aire, hay más reflujo. Posturas de lactancia.
  • Pañal y ropa sin apretar la tripa.

Para el cólico

  • Masaje y bicicleta a media tarde. Paso a paso.
  • Posición del tigre y porteo a última hora.
  • Bajar estímulos: luz, ruido, visitas.
  • Turnaos y cuidaos.

Lo que no hay que hacer

No elevéis el colchón, no uséis cojines antirreflujo ni almohadas y no acostéis al bebé de lado o boca abajo para dormir. Las recomendaciones de sueño seguro de la Asociación Española de Pediatría son claras: boca arriba, superficie firme y plana, sin objetos en la cuna. Cualquier inclinación aumenta el riesgo de que el bebé resbale a una postura peligrosa, y no hay evidencia de que mejore el reflujo. Tampoco espeséis las tomas ni cambiéis de leche por vuestra cuenta: es decisión del pediatra.

Cuándo buscar ayuda

Cuándo hay que ir al pediatra (no a la fisio)

El cólico del lactante se da en bebés sanos que comen y ganan peso con normalidad. Consulta con tu pediatra o acude a urgencias sin esperar si el llanto va acompañado de fiebre (38 °C o más en menores de 3 meses), vómitos repetidos o con bilis, rechazo mantenido de las tomas, poca ganancia o pérdida de peso, sangre o moco abundante en las heces, decaimiento o dificultad para respirar, o si el llanto cambia de golpe y os parece distinto al habitual.

En el caso del reflujo, además: si vomita con fuerza (en chorro), si el vómito es verdoso o con sangre, si rechaza las tomas de forma mantenida, si no gana peso, si tiene episodios de atragantamiento con cambio de color, o si el llanto en las tomas es tan intenso que la lactancia se está resintiendo. Todo eso es del pediatra, y cuanto antes.

Y buscad ayuda también si simplemente no podéis más. El cólico y el reflujo agotan a cualquiera. Si el pediatra ha confirmado que el bebé está sano y las tardes siguen siendo insoportables, el tratamiento manual a domicilio suele marcar la diferencia en pocos días.

Dudas habituales

¿Se puede elevar el colchón o usar un cojín antirreflujo?

No se recomienda. Las guías de sueño seguro (AEP) indican que el bebé debe dormir boca arriba, sobre una superficie firme y plana, sin cojines, almohadas ni elevadores: aumentan el riesgo de muerte súbita y de que el bebé resbale a una postura peligrosa. Lo que ayuda es mantenerlo en vertical, en brazos, 20-30 minutos después de las tomas antes de acostarlo.

¿El reflujo se trata con fisioterapia?

La fisioterapia no cura el reflujo (madura solo), pero sí ayuda con lo que lo empeora: la tensión del diafragma y del abdomen, los gases que aumentan la presión sobre el estómago y un agarre que mete aire. En la sesión trabajo esas zonas y os enseño posturas y pautas para las tomas. Si el reflujo es importante, el tratamiento médico lo decide el pediatra.

Carmen Ortiz Gallego, fisioterapeuta

Carmen Ortiz Gallego
Fisioterapeuta y osteópata, colegiada nº 3917 en el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid. Más de diez años tratando el cólico del lactante con el Método Rubio, a domicilio en Madrid y Toledo. Sobre mí · Opiniones

Fuentes consultadas

  1. Asociación Española de Pediatría, EnFamilia: “Cólico del lactante”. enfamilia.aeped.es
  2. Criterios de Roma IV para trastornos funcionales digestivos del lactante (Benninga MA et al., Gastroenterology, 2016). theromefoundation.org
  3. NICE Clinical Knowledge Summaries: “Colic – infantile”. cks.nice.org.uk
  4. Asociación Española de Pediatría: recomendaciones de sueño seguro del lactante (Grupo de Trabajo de Muerte Súbita Infantil).
  5. Rosen R et al. “Pediatric GERD Clinical Practice Guidelines” (NASPGHAN/ESPGHAN), JPGN, 2018.

Este artículo es divulgativo y refleja mi experiencia clínica como fisioterapeuta. No sustituye la valoración de vuestro pediatra.

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